Cada fuente y familia tipográfica tiene características que la distinguen entre
otras, que las hace únicas y le da personalidad al texto. Esa personalidad se
magnifica cuando una fuente se usa a través de una presentación digital
Antes de hablar sobre las características y usos de la tipografía presentamos
una serie de tablas que nos permitirán conocer las categorías básicas de cómo
se organizan. Para ello nos apoyaremos de algunos sitios en la red que se
dedican a la venta y distribución de las mismas, aunque queremos aclarar que
existen diversas maneras de clasificarlas.
Para hacer la mejor selección ayuda entender las diferencias básicas entre las
familias tipográficas. La tipografía se puede dividir en amplias categorías:
Serif, Sans Serif, Manuscritas, de Exhibición y Símbolos.
Además de la clasificación y sub-clasificación por familia tipográfica, existe una versión ampliada de las mismas, con variaciones como: Serif Slab, Sans Serif tensionado, tipografía monoespaciada, ultra condensada, gótica o blackletter , y por último, la variable de la lengua. Mismas que se describen en las tablas a continuación y que complementan este acercamiento a las fuentes tipográficas sin pretender crear una clasificación propia.
Serif
Las fuentes
serif o de adorno tienen su origen en el pasado, cuando las letras se
cincelaban en bloques de piedra, pero resultaba difícil asegurar que los bordes
de las letras fueran rectos, por lo que el tallador desarrolló una técnica que
consistía en destacar las líneas cruzadas para el acabado de casi todas las
letras, por lo que las letras presentaban en sus extremos unos remates muy
característicos, conocidos con el nombre de serif.
Según los diseñadores esta tipografía proporciona el efecto de tranquilidad,
autoridad, dignidad y firmeza; contiene un pequeño embellecimiento (pequeños
patines, pies o terminaciones) en los extremos de un carácter llamado enlace,
lo que permite al ojo seguir la línea fácilmente, sobretodo en bloques de texto
amplios, modifica el significado del texto y añade connotaciones específicas a
lo expresado.
Otra particularidad común de las
fuentes serif, derivada del hecho de que las tipografías romanas se basaban en
círculos perfectos y formas lineales equilibradas, es que las letras redondas
como la o, c, p, b, etc., tienen que ser un poco más grandes porque
visiblemente parecen más pequeñas cuando se agrupan en una palabra junto a
otras formas de letras.
El grosor de las líneas de las fuentes serif modernas también tiene su origen
en la historia. Las primeras se realizaron a mano implementando un cálamo,
permitiendo la punta plana de la pluma de distintos grosores de trazado. Esta
característica se ha conservado por la belleza y estilo natural que aporta a
las letras.
Las Serif se subclasifican en las siguientes clases: Romanas Clásicas, Romanas
de Transición, Romanas de Antiguas o viejo estilo, Romanas Modernas o Didonas,
De cuña o glífico y Caligrafiadas. Son muy apropiadas para la lectura seguida
de largos textos –impresos– ya que los trazos finos y los remates ayudan al ojo
a fijar y seguir una línea en un conjunto de texto, facilitando la lectura
rápida y evitando la monotonía.
Estas fuentes pueden aparecer
tradicionales, serias, institucionales o corporativas Como ejemplos de fuentes
serif podemos citar: Book Antiqua, Bookman Old Style, Courier, Courier New,
Garamond, Georgia, Lucida Bright, MS Serif, New York, Times, Times New Roman y
Palatino.
Existe una clasificación ampliada para la tipografía Serif, llamada Slab Serif,
Las cuales exhiben contrastes moderados e insignificantes en el peso del
movimiento y pueden aparecer a veces ser casi monótonas. La serifa es
generalmente pesada, a veces tanto como el movimiento principal en el carácter.
Las tipografías de Slab Serif tienen cuatro categorías primarias, a saber:
Egipcias, Clarendon, Italianas, y Slab Serif de extremos redondeados.
Sans Serif
Del
francés Sans “sin” Serif, serifa o
patines. Las fuentes Sans Serif están simplemente sin patines o
pies, es decir, no tienen remates en sus extremos.
Las fuentes Sans serif, etruscas o de palo seco, hacen su aparición en
Inglaterra durante el siglo XIX. Entre sus trazos gruesos y delgados no existe
contraste, sus vértices son rectos y sus trazos uniformes, ajustados en sus
empalmes. Representan la forma natural de una letra que ha sido realizada por
alguien que escribe con otra herramienta que no sea un lápiz o un pincel.
Según los diseñadores éste tipo de fuente crea el efecto de modernidad,
sobriedad, alegría y seguridad, es más neutra y aunque son muy populares,
dificultan la lectura de textos largos, por lo que se usan sólo en casos de
textos muy cortos donde existiera una razón para ello.
Asociadas desde su inicio a la
tipografía comercial, su legibilidad y durabilidad los hacían perfectos para
impresiones de etiquetas, embalajes, envolturas y demás propósitos comerciales.
Poco a poco las fuentes Sans serif fueron ganando terreno a las serif quizá
porque la ausencia de remates y sus trazos finos las hacían muy apropiadas para
letras grandes usadas en unas pocas palabras para ser vistas a distancia– como
es el caso de rótulos, carteles, y sobre todo en medios electrónicos como la
televisión y las presentaciones digitales.
Estas fuentes tienden a reflejar una imagen moderna, limpia, o minimalista.
Muchos consideran las fuentes de Sans Serif como la mejor opción para el diseño
de presentaciones digitales, ya que son más legibles que las fuentes Serif
cuando se proyectan para su visualización en pantallas, incluso en tamaños
pequeños y limpias a tamaños grandes. Sin embargo, para textos largos impresos
no se aconsejan, ya que resultan monótonas y difíciles de seguir.
Los tipos Sans serif o palo seco, se subclasifican en: De contraste,
geométrica, grotesca, humanista, informal, híbrida, de terminación redonda,
Bauhaus y ajustada. Los ejemplos incluyen: Arial, Chicago, Mónaco, Tahoma,
Helvética, Verdana y Univers.
Sans serif cuenta con clasificación ampliada llamada Sans Serif tensionada, una subcategoría pequeña pero significativa la cual fue creada para afilar el centro de los movimientos y señalar los extremos por medio de luces.
Manuscritas o Script
Las fuentes
manuscritas o script parecen cursivas o de caligrafía. En el diseño de una
presentación digital, estas fuentes se reservan para acentuar el título
principal, o la firma del autor, pues los trazos más finos pueden desaparecer,
comprometiendo la legibilidad.
La tipografía manuscrita se subdivide en: Brush, caligráfica, canciller,
casual, formal, semi-formal, gráfico y monolínea, aunque también podría
entrarse aquí el grafiti. Entre los ejemplos encontramos: Aelfa, Belphebe,
Brush, Edwardian Script, English, Killigraphy, Medieval Victoriana y Vivaldi.
Como parte de la tipografía manuscrita caligráfica podemos encontrar la
tipografía Gótica o Blackletter. Fue el primer carácter de imprenta usado en
Europa. Es un tipo de letra que imita la escritura a mano que llevaban a cabo
los monjes con un plumín ancho. Este tipo generalmente tiene un aspecto oscuro
y, por lo tanto, se conocen como Blackletter (letras oscuras) en los Estados
Unidos.
La tipografía Gótica incluye tipos de Frankfurt alemán y góticos. Se
subclasifica en escritura gótica antigua e iniciales y escritura medieval. Se
ha discutido sobre si la tipografía gótica, debería ser la primera en cualquier
sistema de clasificación por ser la base y principio del desarrollo histórico
del tipo.
Fuentes de Exhibición
Las fuentes
de Exhibición (display) son las que tienen mayor atracción de todas las
categorías. La forma del carácter puede sugerir una época o período de tiempo,
otras otorgan mayor personalidad.
Podemos
enlistar las siguientes subcategorías para la tipografía decorativa: Antigua,
art Nouveau y art Deco, de exhibición, Grune, de fantasía, de píxel, de arte
pop, de esténcil, y la más reciente para mass media.
Por su alto grado de asociación y referencia mediática, las fuentes de la exhibición se utilizan en todos los casos única y exclusivamente para el título. Entre las fuentes más conocidas de exhibición se encuentran: Terminator, Star Wars, Final Frontier y Jokerman, en su gran mayoría creadas por la industria del entretenimiento, el arte y la tecnología.
De Símbolos e Imágenes o Dingbats & Dingfonts
Las fuentes
de símbolos e imágenes incluyen caracteres y formas no encontrados en alfabetos
tradicionales (dingbats y dingfonts), incluyen diseños que contienen juegos de
caracteres de matemáticas, fonéticos, y otros usos especializados. Fuentes
integradas por símbolos, muestras, logotipos, ornamentos, imágenes y otros
caracteres no -alfabéticos. Estas fuentes se utilizan para enfatizar, para
viñetas y decoraciones.
Dingfonts y Dingbats son dos términos utilizados en la industria de la
computación para describir las fuentes que tienen dibujos en forma de letras y
dibujos de símbolos y otras formas, respectivamente, en lugar de los caracteres
alfabéticos o numéricos tradicionales. Y Caps-Fontbats, letras capitulares y
letras especiales construidas con dibujos o que los incluyen.
En 1880, un dingbat era un ornamento o un espaciador usado en la composición
tipográfica. Algunos fabricantes llaman a tales colecciones Wingdings.
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